Hermes / 8 MIN
Memoria persistente: continuidad con responsabilidades
Qué puede recordar un agente, qué conviene olvidar y por qué el control humano importa tanto como la recuperación semántica.
Recordar no es guardar todo
La memoria persistente permite conservar información útil entre sesiones. Esa continuidad puede evitar explicaciones repetidas, pero almacenar más no equivale a comprender mejor. Una memoria operativa necesita criterios de selección, actualización y eliminación.
Privacidad desde el diseño
Antes de activar memoria conviene definir qué datos pueden entrar, dónde se almacenan, quién accede y cuánto tiempo permanecen. Los secretos, credenciales y datos personales requieren controles más estrictos que una preferencia de formato.
Continuidad verificable
Una buena experiencia permite inspeccionar y corregir recuerdos. Si una inferencia incorrecta se conserva como hecho, el error puede propagarse a futuras acciones. El usuario necesita saber qué se recordó y disponer de una manera clara de revocarlo.
En el dossier de Hermes dentro de Agente:Nativo enlazamos la documentación primaria para separar las capacidades documentadas de interpretaciones editoriales.
